nacer :Hola cama. Adiós Cuna.

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Hola cama. Adiós Cuna.
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Llega un momento en la vida de los padres en los que comienzas a plantearte una cuestión tan sencilla y a la vez tan complicada de decidir, que se convierte a veces en un verdadero quebradero de cabeza.
Sí, a veces nos cuesta asumir que nuestro hijo crece y el cambiarlo de una cuna a una cama es dar un paso importante, no sólo para él, sino para los papás que ven como su retoño empieza a ser un niño pequeño y deja atrás la faceta de bebé.
Algunas veces los motivos que nos llevan a cambiar a un bebé, y digo bebé por que en mis casos casi siempre eran bebés aún, es la incomodidad que ellos sufren en tan corto espacio como es la cuna. Un espacio reducido, pero grande para sus cuerpecitos, pero a veces nuestros pequeños terremotos se mueven tantos que los golpes contra los barrotes comienzan a ser angustiosos para los padres y dolorosos para los bebés. Otros motivos es la falta de espacio, los escasos metros de nuestras casas, hacen que la habitación aquella que pensante en decorar para algún "invitado", tenga inquilino casi de por vida y la cuna y su tamaño a veces enorme, sobretodo si es de esas convertibles en multitud de muebles, vea el espacio tan menguado que ni si quiera un crucifijo con los brazos para abajo quepa...
Así que tanto por unos motivos como por otros, los padres antes o después debemos tomar la difícil decisión de pasar a nuestros peques a la cama. Antes que nada y antes de probar nada, lo primero que nos da por preguntarnos es si se caerá...Y es aquí cuando hacen la aparición las barreras de camas.
Buenos nos preguntamos eso, en si son muy pequeños, en si se caerán con la barra puesta, en si se despiertan y se intentan bajar y se caen...Muchas cosas, pero más que nada es el miedo que tenemos los padres a "hacernos mayores"...
Por qué claro que se pueden caer, pero también se pueden caer saltando, jugando, etc...No es lo mismo claro, pobre niño, se llevaría un susto tremendo! Y encima dormidito, pero es un riesgo que hay que asumir, algún día el paso hay que darlo y si encima la incomodidad hace su aparición...Hola cama, adiós cuna.

Jané

¿Queréis que os describa vida y obra y milagros de la empresa Jané? Pues lo siento, pero no va a ser así. Primeramente por que quien no conoce ésta marca aunque sea de oídas? Primera marca de puericultura del país en el que vivimos sin duda, aunque algunas les siguen a la zaga, sigue invicta y que a muchas mamás como a mí, nos han ofrecido durante años soluciones buenas y a precios muy competitivos y sobretodo con una calidad algo más que aceptable.

Segundo por que la verdad, buscar ahora toda la vida y milagros de una empresa que ya conocemos...me atrae muy poco... Así que paso a la siguiente fase...

Barrera para camas de Jané

Cuando Erik tenía 10 meses lo cambiamos a la cama, no soportaba el pobrecito mío cabezóning la cuna...Se pegaba a cada leñazo...Era muy inquieto durmiendo y digo bien, era por que el cambiarle a la cama entre otras satisfacciones trajo el que durmiese quietín y a pierna suelta.
Yo estaba embarazada de 6 meses de mi niña y aún con un barrigón enorme, no sé por donde me sale tanta barrigota, me pegaba todas las noches alguna carrera, creyendo que se había caído de la cama...pero no, él seguí tan pancho en su camita, dormidito como un lironcete y mas feliz que una perdiz...Por eso digo que la mayoría de las cosas que pensamos, no pasan...Pueden pasar por casualidad...pero vaya que nuestras mentes suelen jugar malas pasadas...

Antes del paso a la cama, los papas se aseguran que ponen de su parte todos los medios posibles para que el pequeño retoño, no acabe en el suelo, en mi caso, me fui a la mejor tiende de puericultura que hay en Rubí, que es donde vivo, vamos, y pregunté a la chica por las barrera para las camas.

La chica me dijo cuales existían que en aquel momento era un solo modelo (hoy más evolucionado) y que era muy efectivo. Recuerdo lo de la palabra efectivo...me parecía que llevaría incluido el paracaídas en caso de necesitarlo... Un solo modelo en distintas medidas, según la que quería y cuantas quería.

¿Cuántas? Ufff, yo que sé, una que me cubra todo el lateral de la cama, que por el único sitio por donde puede hacer "vuelquing". Entonces me sacó ésta, pero que sepáis que está el mismo modelo en distintas medidas, lo podéis consultar en la web de Jané y las medidas van desde los 90cm a los 145cm que es la que yo tengo.

Así que me la llevé y hasta hoy en la que ya se nota que tiene unos añitos y la malla está un poco rota, pero con un zurcido quedará como nueva, mejor arreglar que comprar de nuevo, total sólo os hará falta unos meses...

Descripción del producto

La barrera es tan sencilla que al principio parece que eso nunca podrá ser efectivo. Te da la sensación que se romperá y tu crío se caerá con el consiguiente porrazo. Pero no, eso no ocurre (al menos en mi caso).

Tiene 4 años casi exactos, y aún está nueva, salvo algún roto en la malla como ya he dicho antes y algo de pintura de colores en la misma y en los barrotes. Ya sabéis, nuestros pequeños genios, pintan donde pueden y donde no pueden también.

Como ya he dicho antes la que yo tengo es la de 145cm que me cubre casi hasta el final de la cama. La cama es de 190cm, pero vaya que hasta que no lleguen al final no hará falta que sea más grande.

Son como dos rectángulos de tubo de hierro lacados en blanco, con un mecanismo muy sencillo para plegarla o bajarla cuando el niño no esté en la cama. Mejor bajarla por que se pueden enganchar en ella y romperla.

¿Cómo funciona el mecanismo? Muy fácil, son dos palancas en los extremos donde se unen los dos rectángulos, si tiramos de ella para afuera, vencen y la barra se plega. Y en el caso contrario también funciona, claro, ajustamos la barra como queramos ponerla y la anclamos con las palancas y listo.

Como he dicho antes la barra está cubierta por una malla de doble cara de rejilla fina, es elástica y evita que el niño se "cuele" entre los barrotes, como supongo que imaginareis. El que sea elástica nos evita muchos "calentamientos" de cabeza, ya que si el niño se mueve y se pega a la barra la malla vence un poco y no deja que se caiga, además no estira mucho por lo que sirve como de tope.

Colocación de la barrera

La colocación es muy sencilla. Ajustamos la barra en "L", vaya en la posición protectora, levantamos el colchón y ponemos las otras barras encima del somier, canapé, tabla o lo que sea que tengáis en casa y en la cama del pequeño. Bajamos el colchón y listo.

La ropa de la cama por ese lado quedará algo más "fea", ya que quedará arrugada, así que los que seáis un poco tiquismiquis, lo siento pero aguantaros, la perfección con está barra en la cama no sirve...Así que guardaros la prueba de la moneda rebotante para otra ocasión...Eso no quiere decir que el niño se pueda destapar por la noche por la acción de la barra, es imposible, sobretodo si remetemos la ropa de la cama bien bajo el colchón.

Dónde colocar la barrera

Para mí el mejor sitio es cerca de la almohada, más bien para proteger la cabeza en caso de caída, pero hay personas que la ponen más abajo, a la altura del pecho. Eso es cuestión de gustos y de cómo veáis que se mueve vuestro hijo.

Precio de la barrera

Hace 4 años me costó la friolera de 15€. ¿No es alucinante el precio? Yo creía entonces que me costaría una pasta gansa, pero no, mi sorpresa fue que seguridad-relación calidad-precio podían ir unidas.

Cómo también he dicho ya, las barras han evolucionado, pero éstas se siguen comercializando y ha un precio más que bueno 12€, lo pregunté el otro día en la misma tienda que la compré la primera vez. Sólo pregunté porque tenía pensado hacer la opinión, porque como digo, la mía está "prácticamente nueva" y eso que ya ha pasado por dos críos y aguantará a un tercero (de momento, y no, no estoy embarazada).

Así que buscar la opción que se asemeje a vuestras necesidades, aunque, no hace falta que sea excesivamente cara ni "pijotera", con una sencillita os bastará, cumplirá su función y os ahorrará entre 15-50€.

Curiosidades

Éste apartado lo he llamado así, por que hay cosas que las madres observamos y me gustaría compartirlo con vosotros, por si os sirve para dar el paso.

-Al principio los niños miran la barra como un juguete, no saben muy bien para lo que sirve hasta que un día se intentan bajar de la cama y se enciende las bombillitas de su cabeza y lo razonan...Misterios de la vida...noooo, inteligencia.

-Al principio se moverán constantemente, se tienen que adaptar al nuevo espacio, pero tras varios días o semanas te darás cuenta de que se mueven muchísimo menos y que no se destapan...esto sí que es un misterio...

-Al principio duermen pegados a la barra, les da la seguridad que le proporcionaban los barrotes de la cuna, pero una vez que se dan cuenta de que nos les pasará nada, el girarse se convertirá en uno de sus "juegos" favoritos. Descubren que la seguridad no es estar en contacto con algo...Es saber que no les va a pasar nada.

-Se dan cuenta de que se han convertido en "mayores", que eso es suyo, pertenece sólo a su espacio. Que puede hacer "lo que quiera" en ella. Comenzarán a intentar subir y bajar solos, e intentar dormir solos. Comienzan a ser independientes.

-Comienzan a ser cuidadosos con las cosas que ponen en "su espacio". Ya no dejan tiradas las cosas encima de la cama, por que saben que luego tendrán que ir a dormir y les tocará recogerlo todo. (Esto sólo lo he comprobado con mis pencos).

-Y os dejo una última cosa: Se hacen independientes de los padres. Al tener cama propia se dan cuenta de que aquella habitación es también propia por lo que pasan más tiempo en la habitación jugando y menos con los padres. Ahora es cuando los padres actuamos e incluimos nuevos juegos para no despegarnos mucho...Sí, nosotros somos así...

Cual es el mejor momento para poner y quitar la barra

El mejor momento para ponerla es cuando veamos que el niño está incómodo en la cuna. Así sin más. Pueden ser a los 5, 6 ó 18 meses, pero en cuanto el niño esté incómodo. El paso hay que darlo, no hay que alargarlo mucho por que a nadie le gusta dormir incómodo, ¿verdad?
Para quitarlo es cuando veamos que ya no corren peligro. Normalmente, el peligro pasa en unos pocos meses, incluso semanas, ellos se adaptan a todo rápidamente. Si queremos quitarla y no sabemos como hacerlo podemos recurrir al truco más extendido entre las madres: las horas de la siesta.

Sí, éste truco está de los más extendido y además es más viejo que Matusalén, ¿en que consiste? En a la hora de la siesta, bajar la barra para abajo, que para algo es abatible. E ir comprobando la evolución del pequeño, hasta que nos atrevamos a dejarle sin barra una noche...Esa noche no dormiréis, ya os lo advierto, así que aprovechar un fin de semana o unas vacaciones para utilizar a nuestros peques de "conejillos de indias". En unos días, veréis como evoluciona todo y así conseguiréis quitar la barra. En las instrucciones pone que se utiliza hasta los 3 años o más. Así que, si tenéis miedo, por lo que puede pasar dejarla hasta ésta edad y luego probar.

¿Es la mejor opción ésta barra?

Todo depende de lo que busquéis. Para mí sí que fue un gran hallazgo, ya no por su precio sino por su efectividad y su duración. Aunque la malla esté deteriorada, como digo sólo un poco, no es nada que no se pueda arreglar de manera sencilla. Así que para mí a día de hoy sigue siendo una opción entre las mejores.

Muchas gracias por leerme y muchos besos.

Hola cama. Adiós Cuna.

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